La historia de la ingeniería suele contarse desde los grandes hitos visibles: templos, murallas, canales monumentales. Pero bajo los suelos de las ciudades mesopotámicas, literalmente bajo los pies de sus habitantes, se desarrolló una revolución silenciosa: los primeros sistemas de saneamiento y drenaje de la historia . Este artículo explora cómo, desde el III milenio a. C., las ciudades de Sumer, Akkad, Babilonia y Asiria desarrollaron modelos de alcantarillado, baños y letrinas sorprendentemente avanzados , muchos de los cuales anticipan soluciones que hoy consideramos “modernas”. Antes de los baños: pozos y fosas primitivas En los asentamientos más antiguos, la gestión del agua sucia era simple: grandes fosas excavadas en los patios donde se vertían aguas residuales. No existían aún conductos ni cámaras especializadas. Pero hacia el Periodo Dinástico Arcaico (2900–2370 a. C.) , algo cambió. En el yacimiento de Shmet , los arqueólogos hallaron conductos verticales anulares hechos c...