El paisaje de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria se observa, se recorre y se descifra mirando al cielo. En 2019 la UNESCO declaró esta "comarca" Patrimonio Mundial no por un monumento aislado, sino por algo mucho más ambicioso: un paisaje cultural inseparable del “celaje” , ese cielo cargado de significados que forma parte de la forma de entender el mundo de los aborígenes canarios. Este lugar se ha consolidado como uno de los ejemplos más sugerentes de cómo una sociedad prehispánica convirtió montañas, cuevas y luz en un sistema técnico para medir el tiempo y un escenario ritual. Paisaje, celaje y la idea de “cielo habitado” N o se puede separar el terreno del cielo . El término “celaje”, muy vivo en el habla canaria, no se refiere solo al cielo físico, sino al cielo como espacio cultural, donde r esiden divinidades y fuerzas asociadas a la fertilidad, la lluvia o los ciclos agrícolas y donde o curren fenómenos significativos (salidas y puestas del Sol, ...