Hace cinco siglos murió Leonardo da Vinci, pero su forma de pensar sigue siendo sorprendentemente moderna. Para orbeautómata , donde exploramos la frontera entre tecnología, historia y sistemas complejos, Leonardo no es solo un artista renacentista: es el primer gran analista del cuerpo humano como máquina , un precursor directo de la biomecánica, la robótica y la ingeniería de fluidos. Leonardo observaba el mundo con una mezcla de curiosidad radical y disciplina técnica. No buscaba únicamente representar la realidad: quería desmontarla, comprenderla y reconstruirla . Su aproximación recuerda a la de un ingeniero contemporáneo que analiza un sistema para replicarlo o mejorarlo. El cuerpo como mecanismo perfecto Para Leonardo da Vinci, el cuerpo humano era una máquina de una sofisticación tan extrema que merecía ser estudiada con la misma precisión matemática que un reloj de engranajes o una catapulta. A lo largo de su vida, realizó más de treinta disecciones humanas —una cifra verdader...