¿Qué relación pueden tener las inscripciones de los antiguos reyes de Mesopotamia con la geofísica moderna? La respuesta se encuentra en los granos de óxido de hierro ocultos en el barro cocido de hace miles de años. Un fascinante estudio publicado en PNAS ha demostrado cómo los ladrillos inscritos del tercer al primer milenio antes de nuestra era están funcionando como "cápsulas del tiempo magnéticas", permitiendo a los científicos mapear la evolución del campo magnético de la Tierra con una precisión sin precedentes. El "Disco Duro" de Arcilla de Mesopotamia Cuando los antiguos artesanos mesopotámicos cocían los ladrillos destinados a la construcción de templos y palacios, involuntariamente grabaron algo más que los nombres de sus gobernantes. Al calentarse a altas temperaturas y luego enfriarse, los minerales de óxido de hierro presentes en la arcilla se alinearon con el campo magnético terrestre de ese momento preciso, quedando bloqueados en esa posición de for...