Tres fósiles de hace 30 años revelan una nueva especie de salamandra gigante en el Japón prehistórico
A veces, los descubrimientos paleontológicos más espectaculares no ocurren en una excavación bajo el sol, sino en el silencioso cajón de un museo. Un nuevo estudio publicado en la revista científica PeerJ acaba de revelar la existencia de un nuevo género y especie de salamandra gigante que habitó Japón hace 3,5 millones de años.
Su nombre científico es Limnospondylus ajimuensis. Lo fascinante de esta historia es que las tres pequeñas vértebras que sirvieron para identificarla fueron descubiertas en la década de 1990 y permanecieron clasificadas de forma errónea durante casi tres décadas, hasta que la ciencia moderna decidió volver a mirarlas de cerca.
El misterio oculto en tres vértebras
En la región de Ajimu (prefectura de Oita, Japón), unos paleontólogos desenterraron a finales de los noventa tres fósiles de vértebras incrustados en la formación geológica Tsubusugawa. En su momento se pensó que pertenecían a algún ejemplar del género Andrias, el grupo al que pertenecen las salamandras gigantes actuales.
Sin embargo, un equipo de herpetólogos liderado por Masahiro Noda de la Universidad de Kioto decidió reanalizar estas piezas aplicando tomografía computarizada de alta resolución y análisis anatómicos avanzados. Al reconstruir digitalmente las vértebras, descubrieron características anatómicas únicas (especialmente en la vértebra del tronco medio) que no encajaban con ninguna salamandra conocida.
Era un animal completamente nuevo para la ciencia. Lo bautizaron como Limnospondylus (que en griego significa "vértebra de lago", en honor al ecosistema acuático donde vivía) y ajimuensis (por la región de Ajimu donde fue hallado).
¿Cómo era este coloso prehistórico?
Gracias a las vértebras encontradas y al análisis de sus anillos de crecimiento óseo, los investigadores han podido reconstruir valiosos detalles sobre su vida:
Tamaño: Medía aproximadamente 1,1 metros de largo, un tamaño imponente y similar al de las salamandras gigantes que aún viven hoy en día.
Edad: El espécimen analizado alcanzó este tamaño a la edad de 18 años.
Su entorno: Habitaba en ecosistemas de lagos, pantanos y humedales de agua dulce en un Japón subtropical que, durante el Plioceno, era mucho más cálido y húmedo que el actual. Convivía con cocodrilos, tortugas, aves y ancestros de los elefantes y rinocerontes modernos.
Una lección evolutiva frente al cambio climático
La familia de las salamandras gigantes (Cryptobranchidae) tiene un registro fósil extremadamente fragmentado en Asia. Este hallazgo ayuda a rellenar un enorme vacío temporal y evolutivo.
Pero además, nos deja una importante lección sobre la supervivencia. Mientras que Limnospondylus ajimuensis se extinguió debido al enfriamiento global del planeta y la consecuente pérdida de los lagos y humedales de los que dependía, sus parientes modernos (como la salamandra gigante de Japón, Andrias japonicus) lograron sobrevivir adaptándose a un hábitat diferente: los fríos y rápidos ríos de montaña.
Este descubrimiento no solo reescribe el árbol genealógico de estos increíbles anfibios, sino que nos recuerda cómo los sutiles cambios climáticos del pasado moldearon por completo la biodiversidad de nuestro planeta.
Fuente: 2026. A new genus of giant salamander (Urodela, Cryptobranchidae) from the Pliocene of Japan. PeerJ 14:e21362 https://doi.org/10.7717/peerj.21362

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