Durante millones de años, la evolución ha sido un enorme laboratorio de pruebas. Los seres vivos han desarrollado moléculas para defenderse de otros organismos, competir por recursos o sobrevivir en ambientes hostiles. Algunas de esas moléculas desaparecieron junto con las especies que las producían. Ahora la inteligencia artificial está permitiendo mirar hacia atrás en el tiempo para buscar algunas de ellas. La idea parece sacada de una película de ciencia ficción: recuperar información genética de especies desaparecidas, utilizarla para reconstruir moléculas que pudieron existir en el pasado y comprobar si alguna de ellas puede convertirse en un nuevo antibiótico. Pero no estamos hablando de resucitar animales extinguidos. Lo que los científicos intentan recuperar son pequeñas piezas de información biológica que podrían esconder nuevas armas contra uno de los grandes problemas de la medicina actual: las bacterias resistentes a los antibióticos. El problema de las superbacterias Los a...