Un reciente y revelador estudio liderado por el CSIC y la Universidad de Kiel ha demostrado que la contemplación de la cerámica griega va mucho más allá de la mera apreciación estética: cuando observamos estas piezas, nuestros ojos trazan patrones visuales que reflejan tanto la complejidad del objeto como la evolución cultural y cognitiva de las sociedades que las crearon. En nuestra búsqueda por comprender cómo los artefactos antiguos materializan distintas formas de pensar, este hallazgo constituye un hito fundamental. Representa la convergencia perfecta entre arqueología, neurociencia y estética, ofreciendo una ventana científica para entender cómo interactuamos con la cultura material del pasado. El proyecto XSCAPE: Cartografiando la mirada Bajo el marco del proyecto europeo XSCAPE (Mentes Materiales) , los investigadores utilizaron tecnología avanzada de eye-tracking (seguimiento ocular) para registrar con precisión milimétrica cómo los participantes exploraban visualmente el a...