El sabor del café siempre ha sido un territorio resbaladizo. Cada persona lo percibe de forma distinta, influido por el tueste, la temperatura, el método de preparación o incluso el estado de ánimo. Durante décadas, la ciencia ha intentado describir ese sabor con métodos sensoriales, estadísticas y catas profesionales… pero sin una herramienta capaz de medirlo de forma objetiva. Eso acaba de cambiar. Un equipo de la Universidad de Oregón ha demostrado que es posible describir el sabor del café mediante voltamperometría cíclica , una técnica electroquímica que normalmente se usa para estudiar baterías y pilas de combustible. Sí: han pasado una corriente eléctrica a través de una taza de café para “leer” su composición molecular. Y funciona sorprendentemente bien. ¿Cómo se mide el sabor con electricidad? La clave está en que cada molécula del café con sus ácidos, compuestos aromáticos y pigmentos del tueste, reacciona de forma distinta cuando se le aplica un voltaje controlado. El dispos...