Cuando pensamos en mitigar el cambio climático o limpiar el aire de las ciudades, solemos imaginar grandes instalaciones industriales de captura de carbono o complejos sistemas de filtrado. Sin embargo, a veces las soluciones más brillantes se esconden en las superficies más cotidianas. Un equipo de investigadores españoles del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica (ICP-CSIC) ha desarrollado MicroMg , un innovador material biohíbrido que se puede añadir a las pinturas convencionales para transformar las paredes en filtros activos de CO2. ¿Cómo funciona? De gas contaminante a compuesto inocuo La magia de este nuevo material radica en su simplicidad y su nulo impacto energético. A diferencia de otros sistemas que necesitan aplicar presión o altas temperaturas para atrapar los gases, MicroMg actúa de forma pasiva y a temperatura ambiente. El secreto de su estructura: Se trata de un compuesto biohíbrido que combina un componente inorgánico (el magnesio) con una biomolécula (...