La huella de los mapas no es, en palabras de su propio autor, un manual clásico de historia de la cartografía ni una simple recopilación de los planos más bellos o conocidos de la historia. Kevin R. Wittmann, historiador del arte, doctor especializado en el imaginario medieval y reconocido divulgador cultural, nos propone algo mucho más ambicioso y sugerente: explorar cómo los seres humanos, a través de distintas civilizaciones y épocas, nos hemos definido a nosotros mismos a través de la relación con el espacio.
El libro defiende firmemente que un mapa no es un reflejo perfectamente objetivo o una mera descripción topográfica de un territorio. Por el contrario, los mapas son textos culturales complejos llenos de cargas geopolíticas, subjetividades, miedos, esperanzas e identidades. Como bien se introduce en su prólogo a cargo de Carla Lois, la tecnología y herramientas contemporáneas como Google Maps o el GPS nos han hecho caer en una "confianza casi ciega" hacia la objetividad cartográfica; sin embargo, Wittmann nos demuestra que a lo largo de los siglos estar «hechos de mapas» ha significado estar hechos de historias.
El libro defiende firmemente que un mapa no es un reflejo perfectamente objetivo o una mera descripción topográfica de un territorio. Por el contrario, los mapas son textos culturales complejos llenos de cargas geopolíticas, subjetividades, miedos, esperanzas e identidades. Como bien se introduce en su prólogo a cargo de Carla Lois, la tecnología y herramientas contemporáneas como Google Maps o el GPS nos han hecho caer en una "confianza casi ciega" hacia la objetividad cartográfica; sin embargo, Wittmann nos demuestra que a lo largo de los siglos estar «hechos de mapas» ha significado estar hechos de historias.
Un viaje a través de cartografías inesperadas
El volumen se estructura como un fascinante atlas narrativo repartido en una introducción y nueve capítulos que recorren el globo desde la prehistoria hasta la literatura moderna:
- Capítulo 1. Homo cartographicus: Centrado en los mapas prehistóricos, la capacidad semiótica de nuestra especie desde sus orígenes y hallazgos como el Mapa de Abauntz o el colmillo de Pavlov.
- Capítulo 2. Los lugares de verdad no salen en los mapas: Dedicado a las songlines o líneas de canciones de los aborígenes australianos, donde la música y el territorio se funden.
- Capítulo 3. Mirando al este: Explora la cartografía medieval, desmitificando los tópicos de la época oscura a través de los mapas de «T en O» y el Mappamundi de Hereford.
- Capítulo 4. Mapas y trenzas: libertad e identidad: La fascinante y emotiva historia de las mujeres esclavizadas en San Basilio de Palenque (Colombia) y sus peinados como códigos de fuga.
- Capítulo 5. De cómo nuestra visión del mundo nació en una biblioteca: Analiza la evolución del pensamiento geográfico y cómo las grandes recopilaciones de saber e instituciones cambiaron la percepción de la realidad.
- Capítulo 6. Mapas humorísticos, mapas como espejos: Se sumerge en la sátira y la caricatura del siglo XIX, con especial atención a la obra antropomorfa de la actriz Lilian Lancaster.
- Capítulo 7. Espionaje, diplomacia, navegación y hojas de cocoteros: Aborda los mapas como secretos de Estado, instrumentos jurídicos y herramientas de control geopolítico, como el Padrón Real en la era de los descubrimientos.
- Capítulo 8. Los mapas crean mundos inesperados: Dedicado por entero al poder de la literatura y la ficción, detallando cómo la ensoñación de un mapa dio vida a obras como La isla del tesoro de Stevenson.
- Capítulo 9. Mapas y arte: la gran simbiosis: Analiza la estrecha relación entre la pintura y la cartografía, coronada por la Edad de Oro neerlandesa y el uso magistral de los mapas murales en los lienzos de Johannes Vermeer.
Una brújula perfecta para mentes curiosas
El gran triunfo de La huella de los mapas radica en el equilibrio perfecto entre el rigor académico y una narrativa cercana, fluida y magnética. Kevin R. Wittmann posee el talento de los grandes divulgadores: sabe contagiar su entusiasmo. El libro no abruma al lector con tecnicismos áridos, sino que lo deleita con un amplísimo catálogo de anécdotas y contextos históricos que devuelven la vida a los trazos del pasado.
La cuidada edición en gran formato a todo color por parte de GeoPlaneta convierte la lectura en una experiencia muy visual, ideal tanto para apasionados de la geografía y la historia como para mentes curiosas atraídas por el arte y la antropología.
La huella de los mapas es una obra deslumbrante que cumple con creces su objetivo: hacernos mirar los mapas de nuestro presente con ojos mucho más críticos y reflexivos. Nos recuerda, en última instancia, que las líneas de un plano, ya estén talladas en hueso, tejidas en el cabello, pintadas al óleo o brillando en la pantalla de un móvil, siempre albergarán un pedazo de lo que somos. Una lectura imprescindible para viajar en el tiempo y el espacio a través de la imaginación humana.
La cuidada edición en gran formato a todo color por parte de GeoPlaneta convierte la lectura en una experiencia muy visual, ideal tanto para apasionados de la geografía y la historia como para mentes curiosas atraídas por el arte y la antropología.
La huella de los mapas es una obra deslumbrante que cumple con creces su objetivo: hacernos mirar los mapas de nuestro presente con ojos mucho más críticos y reflexivos. Nos recuerda, en última instancia, que las líneas de un plano, ya estén talladas en hueso, tejidas en el cabello, pintadas al óleo o brillando en la pantalla de un móvil, siempre albergarán un pedazo de lo que somos. Una lectura imprescindible para viajar en el tiempo y el espacio a través de la imaginación humana.

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