¿Un vecino habitable? El Observatorio del Teide confirma un fascinante sistema con dos mundos opuestos
La búsqueda de planetas fuera de nuestro Sistema Solar con características similares a la Tierra, o al menos compatibles con la vida, se ha convertido en uno de los grandes desafíos de la astrofísica moderna. En este escenario, la investigación observacional desde Canarias y Andalucía vuelve a situar a España en la vanguardia de la exploración espacial.
Una investigación internacional ha confirmado la naturaleza planetaria del sistema TOI-1752, situado a unos 337 años luz de la Tierra. El hallazgo ha contado con la participación clave del instrumento MuSCAT2, instalado en el Telescopio Carlos Sánchez del Observatorio del Teide (Tenerife), perteneciente al Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).
El papel del cazador de exoplanetas TESS y el seguimiento desde la Tierra
El sistema fue detectado inicialmente por el satélite TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) de la NASA. Esta misión espacial identifica candidatos a exoplanetas mediante el método de tránsito: la medición de las pequeñas y periódicas disminuciones en el brillo de una estrella cuando un planeta cruza por delante de ella.
Sin embargo, detectar la señal no es suficiente. Confirmar que esos parpadeos estelares corresponden a planetas reales y descartar falsos positivos (como estrellas binarias eclipsantes o enanas marrones) requiere un trabajo minucioso desde observatorios terrestres para determinar con precisión su masa, tamaño y arquitectura orbital.
Dos mundos opuestos: un hemisferio fundido y una «reliquia» en la zona habitable
El estudio, liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (MNRAS), revela que TOI-1752 alberga dos planetas de naturalezas muy contrastadas:
1. TOI-1752 b: Un infierno de roca fundida
Es el planeta más cercano a la estrella anfitriona. Completa su órbita en menos de un día y recibe una radiación extremadamente intensa. Su superficie en el hemisferio orientado a la estrella podría alcanzar temperaturas suficientes para mantener roca fundida. Este escenario extremo favorecería la formación de una atmósfera secundaria, generada a partir de los gases y materiales liberados por la propia superficie del planeta.
2. TOI-1752 c: Un candidato clave para el telescopio James Webb
Ubicado más lejos de la estrella, se trata de un planeta de tamaño intermedio entre la Tierra y Neptuno (sub-Neptuno). Se encuentra en la zona habitable optimista, la región donde, bajo condiciones atmosféricas adecuadas, podría existir agua líquida en superficie.
Aunque su presencia en esta zona no garantiza por sí misma la habitabilidad, presenta condiciones excepcionales:
Temperatura de equilibrio: Alrededor de 20 °C.
Irradiación estelar: Muy similar a la que recibe la Tierra.
Por estas características, TOI-1752 c se perfila como un candidato ideal para ser estudiado en detalle por telescopios espaciales de última generación como el James Webb (JWST).
El análisis conjunto de las observaciones obtenidas desde el espacio y mediante telescopios terrestres nos ha permitido descartar escenarios de origen no planetario (...). De este modo, hemos podido confirmar que ambos objetos son planetas y que, por tanto, TOI-1752 constituye un nuevo sistema planetario, destaca Alberto Peláez Torres, investigador del IAA-CSIC y líder del trabajo.
El descubrimiento de TOI-1752 c es muy esperanzador, ya que al tratarse de un planeta de tipo sub-Neptuno en esa zona de habitabilidad 'optimista' hace que sea un candidato perfecto para observar y caracterizar su atmósfera. No tenemos muchos planetas de este tipo, y ni mucho menos estudios detallados que podamos comparar con su análogo K2-12 b, así que este planeta es una reliquia que nos ayudará a entender un poco más los procesos de formación y evolución planetaria junto con su composición interna. Además en este estudio se han tomado datos con un telescopio del IAC, lo cual posiciona al Observatorio del Teide y a MuSCAT2 en la vanguardia de la ciencia de exoplanetas, añade Samuel Geraldía, investigador del IAC y copartícipe del estudio.
Enanas rojas y una colaboración internacional de primer nivel
La estrella anfitriona del sistema, TOI-1752, es una enana roja. Al ser más frías y de menor tamaño que el Sol, el tránsito de un planeta diminuto bloquea un porcentaje proporcionalmente mayor de su luz, lo que facilita la detección de mundos rocosos desde la Tierra.
El éxito de este hallazgo radica en el trabajo en equipo de múltiples instituciones internacionales:
IAA-CSIC: Liderazgo del trabajo, análisis de datos e interpretación de los resultados.
Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC): Aportación de datos fotométricos de seguimiento mediante el instrumento MuSCAT2 (Telescopio Carlos Sánchez), capaz de observar tránsitos simultáneamente en diferentes bandas de color. También se sumaron observaciones de otros instrumentos del Observatorio del Teide como SPECULOOS-North y el TTT (Two-meter Twin Telescope).
Universidad de Tokio: Contribución esencial con el instrumento MuSCAT3 en el telescopio Faulkes North del Observatorio Haleakala (Hawái), cuya fotometría multicolor de un tránsito completo proporcionó la evidencia desde tierra más sólida para validar el planeta interior.

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