En una vitrina de la Universidad de Columbia, en Nueva York, descansa una pequeña tablilla de arcilla agrietada. A primera vista, podría parecer un fragmento cuneiforme más de los miles que custodia la institución; sin embargo, tras sus columnas de números sexagesimales se oculta un hallazgo asombroso: la que probablemente sea la tabla trigonométrica más antigua y precisa del mundo, grabada en Babilonia hace unos 3800 años. Esta pieza, bautizada como Plimpton 322 , nos obliga a reescribir un capítulo entero de la historia de las matemáticas y, de paso, a contemplar con un asombro renovado la ingeniería del Próximo Oriente antiguo. Un hallazgo digno de Indiana Jones La trayectoria de la tablilla parece extraída de una novela de aventuras. Fue descubierta a principios del siglo XX en el sur de Irak por Edgar J. Banks, diplomático, arqueólogo, comerciante de antigüedades y figura que inspiraría el célebre personaje de Indiana Jones. Con toda probabilidad, la pieza procede de la antigu...